Hay una ironía que los fabricantes de televisores prefieren no mencionar. Y es que cuanto más finos son los paneles y más impresionante resulta la imagen, peores suenan los altavoces integrados. El espacio en el interior de un televisor delgado es más bien escaso, y el audio suele llevarse la peor parte. Los Sennheiser RS 275 parten exactamente de ese problema para ofrecer un sistema completo pensado para ver la tele, series o deportes con una calidad de sonido que el televisor por sí solo no puede dar, y sin molestar a nadie más en casa.