Ponerse una prenda encima del pecho, conectarla al PC o a la consola y notar en el torso cada disparo, cada explosión y cada golpe de bajo es lo que ofrece el Woojer Vest 4, la cuarta generación del chaleco háptico (un dispositivo que transforma el sonido en vibraciones físicas que se sienten en el cuerpo) de una marca especializada en esa misma idea desde hace años. No es un concepto especialmente nuevo para la compañía, pero esta versión refina con claridad lo que ofrecía su predecesora.