Si una punta de este HDMI se estropea no tiras el cable entero, le cambias el conector y sigues jugando

Imagina que quieres dejar la consola en un mueble del salón y colocar el proyector o la TV en la otra punta de la casa. Con un cable HDMI normal, de los que llevan cobre por dentro, la imagen empieza a fallar antes de lo que te gustaría, porque pasados los diez o quince metros la señal se degrada y aparecen parpadeos o directamente una pantalla en negro. El RUIPRO 8K detachable full fiber HDMI le da la vuelta a este asunto de una forma muy sencilla de entender, porque en vez de mandar electricidad por hilos de metal manda luz por siete hilos de fibra óptica. Es el mismo principio de la fibra que te entra en casa para internet, sólo que por aquí lo que viaja es la imagen y el sonido de tu partida.

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