Lo complicado de Pixeldarts es explicárselo a alguien por teléfono. Es una diana electrónica, sí, pero también es una pantalla enorme de píxeles que se cuelga en la pared, un aparato con una Raspberry Pi dentro y, cuando nadie juega, un cuadro que va cambiando de dibujo. Lo firma Dartsnut, la marca creada por el mismo equipo que está detrás de los tableros de ajedrez inteligentes Chessnut Air y Evo, así que ya sabes por dónde van los tiros.