Si una punta de este HDMI se estropea no tiras el cable entero, le cambias el conector y sigues jugando
Imagina que quieres dejar la consola en un mueble del salón y colocar el proyector o la TV en la otra punta de la casa. Con un cable HDMI normal, de los que llevan cobre por dentro, la imagen empieza a fallar antes de lo que te gustaría, porque pasados los diez o quince metros …